sábado, 19 de mayo de 2012

CONSEJOS PRÓTESIS DE CADERA

¿QUÉ HA OCURRIDO?
Su cadera ha sido sustituida por una artificial. Ya sea por una fractura o por desgaste natural, el dolor y la disminución de movilidad, le impedían moverse libremente y llevar una vida normal. Por ello se ha colocado un prótesis y después de la operación deberá seguir una serie de indicaciones para que no haya complicaciones.

¿QUÉ DEBO EVITAR?

1. EVITE CRUZAR LAS PIERNAS
Es el gesto que más luxaciones provoca en los días posteriores a la cirugía. Para evitar que la prótesis se luxe, durante las primeras semanas o primeros meses se debe evitar que el paciente cruce las piernas, tanto estando sentado como tumbado.
2. EVITE SENTARSE EN SILLAS BAJAS
Evitar sentarse en sillas bajas durante las primeras semanas, las rodillas nunca deben quedar por encima de la cadera. Para ello siempre se deben utilizar sillas altas o colocar un cojín debajo del culo de manera que la cadera quede lo más alta posible.


3. EVITE INCLINARSE HACIA ADELANTE
No debe flexionar el tronco hacia adelante, evite flexionar el tronco como en la foto para recoger objetos del suelo, o inclinarse hacia adelante para atarse los cordones de los zapatos. Al hacerlo provocamos una flexión de cadera excesiva por encima de los 90º y es fácil que la prótesis se luxe.
4. EVITE ROTACIONES DE CADERA
Al girar, debe hacerlo en bloque, es decir, girar todo el cuerpo a la vez, "como un robot". NO debe girar haciendo pivote, es decir, girar las piernas y dejar el tronco fijo, o al contrario, girar el tronco dejando las piernas fijas en el suelo. Para que todo el mundo lo entienda, no se deben hacer giros sobre sus pies sino ir girando poco a poco todo el cuerpo a la vez.

¿QUÉ DEBO HACER?

1. DORMIR BOCA ARRIBA
Durante las primeras semanas deberá dormir boca arriba y evitar cualquier postura de lado para evitar el riesgo de luxación. En situaciones normales, la postura de lado es la mejor para dormir, pero en este caso se debe evitar, ya que en esta posición es muy difícil controlar la pierna y es fácil que acabe cruzándola o realizando algún movimiento brusco. Se puede colocar un cojín entre las piernas como indica la imagen para evitar que las piernas se crucen.
2. SENTARSE Y LEVANTARSE CON MUCHO CUIDADO
Tanto en el momento de sentarse como al levantarse, la pierna operada debe estar estirada, a continuación explico cada uno de los movimientos:
SENTARSE: de espaldas cerca de la silla, de unos pasitos hacia atrás hasta notar la silla detrás de sus rodillas. Una vez colocado, estire la pierna operada hacia adelante y apoye las manos en el reposabrazos de la silla. Con un movimiento suave, incline el cuerpo hacia adelante ligeramente y vaya bajando ayudándose de los brazos y con la pierna operada estirada hasta que quede sentado.

LEVANTARSE: en primer lugar estire hacia adelante la pierna operada, apoye las manos en el reposabrazos para ayudarse. Leve el peso del cuerpo sobre la pierna sana y tomando impulso levántese manteniendo la pierna operada estirada en todo momento y cargando el peso en la pierna sana y los brazos.

3. ELEVAR EL ASEO O WC
En ocasiones nos encontramos con que el aseo es demasiado bajo y al sentarnos, las rodillas quedan por encima de la cadera. Ocurre lo mismo que con las sillas, debemos evitar esta posición. Para ello se debe colocar durante las primeras semanas un supletorio para que el lavabo quede más elevado. Este dispositivo se puede adquirir en cualquier ortopedia.
4. SUBIR Y BAJAR ESCALERAS
Cuando el fisioterapeuta que dirige su recuperación crea que ya está preparado para ello, le explicará cómo debe subir y bajar las escaleras, ya que la secuencia a seguir es muy importante.
SUBIR:
1. PIERNA SANA PRIMERO.
2. PIERNA OPERADA.
3. POR ÚLTIMO SUBIMOS EL BASTÓN O BASTONES.

BAJAR:
1. BAJAMOS EL BASTÓN O BASTONES AL SIGUIENTE ESCALÓN.
2. PIERNA OPERADA PRIMERO.
3. PIERNA SANA.

¿ CUÁNDO Y CÓMO CAMINAR?
El fisioterapeuta encargado de su recuperación le enseñará a caminar correctamente, ya sea con un caminador, con dos muletas al principio o con una más adelante. Lo habitual es que a los 2 o 3 días posteriores a la operación se pueda volver a caminar, en cualquier caso, se médico y el fisioterpeuta se lo indicarán, ya que cada caso es diferente. Conviene recordar algunas reglas básicas:

1. Si solo llevamos un bastón o muleta, SIEMPRE se colocará en el lado CONTRARIO a la pierna operada, tanto para caminar como para subir y bajar escaleras.
2. Al empezar a caminar, el primer paso SIEMPRE se dará con la pierna OPERADA, ya que de esta forma, la pierna sana es la que aguanta todo el peso del cuerpo mientras damos el paso, después avanzará la pierna sana.

Por supuesto, todas estas medidas y consejos son útiles y se llevarán a cabo durante las primeras semanas o primeros meses después de la intervención, para evitar la luxación de la prótesis mientras se lleva a cabo la recuperación.

Para más información sobre el uso de las muletas, podéis visitar la siguiente entrada en el blog: (click aquí).

EJERCICIOS SENCILLOS
A continuación os propongo una serie de ejercicios sencillos para hacerlos en casa de forma individual las primeras semanas después de la intervención. El objetivo es empezar a movilizar la extremidad y empezar a recuperar la fuerza muscular. El fisioterapeuta se encargará de realizar sesiones de ejercicios de potenciación muscular, equilibrio y propiocepción.

1. Dibujar círculos con el pie ayudará a empezar a activar la musculatura de la pierna. También se pueden "escribir" con el dedo gordo del pie las letras del abecedario, es más entretenido y se realizan todos los movimientos por las diferentes formas de las letras.

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2. Flexión plantar-flexión dorsal del pie.

3. Flexión de rodilla arrastrando el tobillo.

4. Extensión de rodilla.

5. Isométricos de cuádriceps. "Apretar con la rodilla la toalla contra la cama". Extensión de rodilla.

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Si quieres más información sobre las prótesis de cadera, tipos, formas de anclaje, duración..., haz click en el siguiente enlacePRÓTESIS DE CADERA
Para cualquier duda o consulta escribir a : valencia.raul6@gmail.com



martes, 15 de mayo de 2012

PROTESIS DE CADERA

La articulación de la cadera, llamada coxofemoral, relaciona la pelvis con el fémur y gracias a ella se mantiene unido el tronco a las extremidades inferiores. Está formada por dos superficies articulares; la cabeza femoral (parte superior del fémur), de forma convexa y el acetábulo o cavidad cotiloidea de la pelvis, de forma cóncava. Se caracteriza por poseer una gran movilidad gracias a la forma esférica de sus superficies articulares y la perfecta congruencia entre parte convexa y parte cóncava. Será esta gran movilidad uno de los factores más influyentes en el desgaste de sus partes.

La cirugía para sustituir la articulación recibe el nombre de artroplastia de cadera. En ella se reemplaza toda o parte de la articulación y se coloca en su lugar una prótesis artificial que busca suplir la función natural de la articulación. Los componentes que forman la prótesis son los siguientes:
art. coxofemoral
  • Vástago o componente femoral: parte alargada que se introduce en el interior del fémur a través de una canal abierto anteriormente en dicho hueso.
  • Cabeza o componente cefálico: esfera convexa que se acopla al vástago. Su función es suplir a la antigua cabeza femoral que ha sido extraída en la operación.
  • Componente acetabular: esfera cóncava que se unirá a la cabeza de la prótesis. Se situará en la pelvis y suplirá la función del acetábulo.
¿CUÁNDO ES NECESARIA?
La razón más común para colocar una prótesis es el dolor y la incapacidad que viene dada por la destrucción o el desgaste de las superficies articulares, provocados por diferentes causas como:
  • Artrosis: son los casos más frecuentes debido al desgaste de los huesos causado por la destrucción del cartílago.
  • Artritis: desgaste óseo producido por la inflamación de la membrana sinovial y posterior destrucción del cartílago.
  • Fracturas: las más habituales son las fracturas del cuello del fémur, sobre todo en personas de edad avanzada favorecidas por la fragilidad de los huesos debido a la osteoporosis.
  • También se recurre a ella en otras enfermedades menos comunes como la dislocación congénita de cadera o la espondilosis anquilosante.
TIPOS DE PRÓTESIS
Prótesis total
  1. Totales: se realiza una sustitución completa, es decir, se reemplazan las dos partes que forman la articulación. Tanto la cabeza del fémur, unida al vástago, como el componente acetabular, unido a la pelvis. Encontramos aquí los tres componentes de una prótesis. Se suele utilizar en pacientes con artrosis avanzada en los que ambas partes están desgastadas o dañadas.
  2. Parciales: en este caso solo se sustituye la cabeza del fémur, dejándose la cavidad acetabular íntegra. Este tipo suele utilizarse en casos de fracturas que afectan a la cabeza y cuello del fémur. Generalmente se reserva para pacientes muy mayores o sedentarios con poca movilidad. La cirugía que se requiere es menos agresiva, más corta y con menos sangrado que las totales. Por otra parte los resultados en cuanto a función son peores que las totales, por lo que no es aconsejable implantarlas en pacientes que tienen una vida activa y son capaces de caminar largos recorridos, ya que producirán dolor por irritar la cavidad acetabular por el roce con el metal de la prótesis.
  3. Parcelares o "resurfacing": se suelen reservar para pacientes que presentan una degeneración o artrosis que solo afecta a la cabeza del fémur, con una cavidad acetabular en buen estado. Su uso no está muy extendido ya que generalmente la artrosis evoluciona en ambas superficies (cabeza y acetábulo) de manera paralela. Los detractores de este tipo defienden que por el mismo motivo que las prótesis parciales producen dolor al roce con el metal, estas también lo hacen y producirán un deterioro acelerado del acetábulo.
TIPOS SEGÚN FORMA DE ANCLAJE
Prótesis parcial
  • Cementadas: en este tipo de prótesis se utiliza un cemento especial para anclar los componentes al hueso. Se suele utilizar en pacientes con osteoporosis, generalmente personas mayores de 70 años, debido que la mala calidad del hueso hace que no tenga capacidad de adherirse a la prótesis y el cemento ayuda a su fijación. Sin embargo hay especialistas que las usan en todos los casos.
  • No cementadas: el metal entra en contacto directo con el hueso y no se utiliza cemento. En estos casos es necesario que la superficie del metal sea porosa para que el hueso pueda crecer en el interior de los poros y adherirse al metal. Se utiliza en pacientes jóvenes y personas menores de 65 años con buena calidad ósea. Permite que en caso de desgaste, se puedan cambiar los elementos desgastados sin tener que sacar la prótesis completa.
  • Híbridas: mezcla de las dos anteriores, uno de los componentes se ancla usando cemento (generalmente el componente femoral) y el otro directamente al hueso (el componente acetabular).
COMPLICACIONES
Se estima que se realizan al año unas 500.000 artroplastias totales de cadera en todo el mundo. Aunque se considera una de las cirugías más exitosas y seguras, sin embargo no está exenta de posibles complicaciones como cualquier intervención quirúrgica.
Una de las complicaciones más habituales suele ser la infección, puede aparecer en la herida o a nivel más profundo cerca de la prótesis. La infección de la herida suele tratarse con antibióticos, pero las infecciones profundas requieren de tratamiento quirúrgico y retirada de prótesis. Otra posible complicación es la trombosis venosa profunda, producida por la formación de un coagulo que bloquea total o parcialmente la circulación venosa.

RX prótesis cadera
Existen otras complicaciones que están directamente relacionadas con la prótesis como por ejemplo el aflojamiento (produce dolor y si es severo será necesario sustituirla por una nueva), luxación (suele producirse a los pocos días de la intervención por malas posturas o gestos forzados), desgaste (suele producirse lentamente a lo largo de los años) y rotura (es muy raro que ocurra, sería necesaria una segunda intervención).

DURACIÓN
El 90% de las prótesis totales tienen una duración media de entre 10 y 20 años en perfectas condiciones. La mayoría de personas ancianas pueden esperar que la prótesis no deba ser cambiada durante el resto de su vida. Sin embargo, los jóvenes, más activos, probablemente deberán ser sometidos a una segunda intervención para cambiarla.

Aquí os dejo el enlace de una noticia reciente (click aquí) sobre nuevas investigaciones en la utilización de materiales para una duración más larga de la prótesis:

A continuación, consejos y recomendaciones para pacientes portadores de prótesis de cadera, que se debe hacer y que cosas evitar para no sufrir complicaciones tras la operación. Haz click en el siguiente enlace: CONSEJOS PRÓTESIS DE CADERA



miércoles, 9 de mayo de 2012

EFECTO PLACEBO


Es frecuente escuchar en el ámbito médico expresiones tales como " este tratamiento es placebo" o "los resultados que se han logrado han sido por efecto placebo". Pero en realidad; ¿Qué es un placebo? ¿En qué consiste el efecto placebo?
Placebo, proveniente del latín "placere", que significa "complacer". Si nos remitimos a la RAE, placebo es: "sustancia que, careciendo por sí mismo de acción terapéutica, produce algún efecto curativo en el enfermo, si este la recibe convencido de que esa sustancia posee realmente tal acción".

Un placebo es una sustancia inocua, farmacológicamente inerte y biológicamente inactiva. Es decir, no presenta en su composición ningún componente activo y por lo tanto no tiene efectos secundarios, ni bioquímicos ni fisiológicos. Un placebo puede ser desde un caramelo, a una pastilla de sacarina, hasta una cápsula rellena de sal y se utiliza como tratamiento en determinadas situaciones para conseguir efectos positivos y curativos en ciertas personas enfermas.
Esta demostrado que el placebo es capaz de curar o provocar efectos paliativos en algunos pacientes enfermos, si estos NO saben que están recibiendo un medicamento falso y cree que es un medicamento "real". A este conjunto de efectos beneficiosos que provoca en el paciente se le conoce con el nombre de "efecto placebo".

Comúnmente se asocia la palabra "placebo" con la administración de un fármaco (pastillas, cápsulas o inyecciones), sin embargo, el efecto placebo se puede conseguir a través de cualquier técnica o procedimiento siempre y cuando el paciente piense o crea que lo que le están haciendo hará que su enfermedad mejore.
Podríamos definir el efecto placebo como: "la reducción de los síntomas y los efectos paliativos o curativos conseguidos como resultado de la percepción y creencia de los pacientes de estar recibiendo una intervención terapéutica"

¿CÓMO FUNCIONA?
El efecto placebo está constatado médicamente, pero hasta ahora no se sabía como operaba. Algunos estudios estiman que el poder del placebo oscila entre un 30-40%. Valores muy altos si se tiene en cuenta que no se está suministrando ningún medicamento real. El aspecto psicológico del placebo, particularmente el poder de la sugestión, es lo que se ha considerado hasta ahora para explicar su éxito.

Sin embargo, una investigación desarrollada por neurólogos de la Universidad de Michigan, ha descubierto los mecanismos cerebrales que explican, a nivel biológico, el efecto placebo.
La investigación se basa en un estudio publicado en 2005. Descubrieron que cuando una persona cree que va a tomar una medicina, su cerebro activa una región vinculada a la habilidad de experimentar un beneficio o recompensa, el núcleo accumbens, y segrega dopamina, provocando una sensación de placer y alivio del dolor. Demostraron así que el grado en que una persona responde a un tratamiento de placebo, está vinculado íntimamente a la actividad que registra el área del cerebro destinada a obtener un beneficio o recompensa.

ALGUNOS EJEMPLOS
Hablando del poder de la mente, me viene a la cabeza el caso las famosas pulseras "POWER BALANCE" de hace unos años. Seguro que las recordáis, unas pulseras de plástico de diferentes colores con una pegatina brillante en el medio. Los fabricantes aseguraban que mejoraban el equilibrio, la coordinación y la flexibilidad. Cualquiera con unos conocimientos básicos de fisiología y biomecánica sabía que se trataba de un timo. Vimos como deportistas de élite, personajes famosos e infinidad de personas las llevaban, muchos de ellos aseguraban que los efectos eran reales, que se sentían mejor, más seguros...etc.
Finalmente, la empresa que las vendía tuvo que pagar millones de euros, por la lluvia de denuncias que recibió y se comprometió a admitir públicamente que engañó a sus clientes y que no podía demostrar que la pulsera tuviera propiedades beneficiosas más allá del efecto placebo.

Pues bien, una vez más aquí tenéis el poder de la mente, el efecto placebo. Si te aseguran que algo te ayudará y crees firmemente en ello, lo hará. Obviamente una pulsera no mejorará tu equilibrio y coordinación, pero si tu cerebro lo cree hará que te sientas más seguro, confiado y dispuesto a comerte el mundo.

En esta misma línea, podríamos citar multitud de técnicas y procedimientos "milagrosos", llevados a cabo por "magos, curanderos o santeros". Sorprendentemente algunos consiguen en sus pacientes efectos paliativos o curativos, la pregunta es; ¿Hasta qué punto es capaz de llegar el poder de la mente en el proceso de curación de una enfermedad? ¿El efecto placebo sólo funciona con enfermedades "sencillas" o leves como un resfriado o una gripe, o sería capaz de generar efectos beneficiosos en otro tipo de enfermedades más graves?
Lo cierto es que el cerebro juega un papel muy importante en cualquier proceso de recuperación y los resultados pueden variar mucho dependiendo de si el paciente cree o no cree en las técnicas que le están aplicando.

En 1978, se demostró que la actitud del médico y la forma de comunicarse con sus pacientes, tiene una influencia notable en la curación del mismo. Esto puede deberse a la actitud tranquilizadora que un mensaje positivo puede ejercer sobre las personas. Y no es para menos, ya que el simple hecho de dar un diagnóstico (aunque sea falso), mejora los resultados. Así lo demostró un estudio que reunió a 200 personas con síntomas poco definidos y sin ningún diagnóstico médico.
Se formaron dos grupos, a uno de ellos se les dejo que no sabían que es lo que tenían, y a otros se les daba un diagnóstico. Al final del estudio, un 64% de los que recibieron un diagnóstico preciso mejoraron. Sin embargo, en el otro grupo, la tasa de mejora fue del 39%. (British Medical Journal, 1987). Estos resultados muestran que una actitud positiva, amistosa y tranquilizadora de quien te trata es más efectiva que una relación fría y formal.

Otro estudio llevado a cabo en 1999 en Suecia puso a prueba las operaciones placebo. En él, se implantó un marcapasos a un grupo de pacientes con cardiomiopatía hipertrófica obstructiva. Los investigadores distribuyeron de manera aleatoria a 81 pacientes en dos grupos. A un grupo le aplicaron el marcapasos apagado (obviamente sin decírselo), y al otro grupo encendido. Los resultados fueron que, los pacientes con el marcapasos encendido mejoraron (logicamente), pero lo sorprendente es que los pacientes que lo tenían apagado, experimentaron durante ese período, una mejoría en dolores de pecho, disnea y palpitaciones. Además disminuyeron su gradiente del flujo de salida del ventrículo izquierdo de manera significativa. (American Journal of Cardiology.1999).

Otro caso famoso es el presentado por el cirujano Bruce Moseley en la revista "New England Journal of Medicine" de la Facultad Médica de Baylor en el año 2002. Con el fin de evaluar la eficacia de la cirugía de rodilla para eliminar los dolores de la artrosis se hizo el siguiente experimento:

Se tomaron 180 pacientes que se distribuyeron en tres grupos. Los tres grupos pensaban que a todos se les haría la misma operación para eliminar el dolor de rodilla. Al primer grupo se le rebajó el cartílago, al segundo grupo se le limpió la articulación de la rodilla para eliminar el material que estaba provocando la inflamación (ambos tratamientos constituyen el método estándar que se sigue en la artrosis de rodilla).
Al tercer grupo se le realizaba una "cirugía placebo". Se les practicaban tres cortes y el doctor hablaba y actuaba como si estuviera operando, pero sin hacer absolutamente nada. Al cabo de 40 minutos se les cosían los cortes como si hubieran sido operados. Los resultados fueron sorprendentes. Tal y como se esperaba los dos primeros grupos mejoraron, pero el tercer grupo mejoró tanto como los otros dos.

¿QUÉ INFLUYE EN EL RESULTADO FINAL?
Se sabe que hay numerosos factores que desempeñan un papel importante en el éxito o fracaso del efecto placebo. Por ejemplo las características propias del pacebo; el tamaño, precio, forma o color.
Un estudio de la Universidad de Amsterdan ha demostrado que para las personas, las píldoras de colores tienen más efecto placebo que las blancas, que dos pastillas son mejor que una, que cuanto más grandes sean, más efecto placebo, o que las inyecciones tienen más efecto que las pastillas. La eficacia de las terapias aumenta entre un 25 y un 75% si se dice que el tratamiento es muy efectivo, moderno y complicado de aplicar. Pero por encima de pastillas, inyecciones, cremas o terapias siempre están las máquinas y cuanto más grande, moderna y compleja sea mejor.

También juegan un papel muy importante las características de los síntomas o de la enfermedad, la relación médico-paciente, el tipo de paciente y el nivel cultural del mismo. El ambiente físico de la situación curativa también puede influir, ya que muchos pacientes ponen su atención en el aspecto general de la consulta; iluminación, color, instumentación...etc.

CONCLUSIÓN
Aunque estos hechos resultan increíbles y ponen en relevancia la capacidad que tiene nuestra mente para inducir una respuesta positiva (o negativa), no debemos olvidar que pese a sus efectos beneficiosos, el placebo no es un "medicamento real". Por eso, debemos optar siempre por aquellas terapias que hayan demostrado tener un efecto mayor que el placebo. Exigir un efecto terapéutico contrastado y mediado por una actividad fisiológica real y no por una actividad terapéutica condicionada por nuestra propia fe. Ya que de otra forma, podría ser peligroso, al suponer un retraso en el uso de terapias efectivas, en enfermedades en las que el tiempo que tardemos en tratarlas correctamente puede ser decisivo en el resultado final.



jueves, 3 de mayo de 2012

FIBROMIALGIA


El pasado domingo 12 de mayo, se celebró el Día Internacional de la Fibromialgia. Una enfermedad de origen desconocido, rodeada de muchas incógnitas todavía sin resolver y que a día de hoy afecta al 3% de la población en España y al 4% en todo el mundo.
Aparece con mucha más frecuencia en el caso de las mujeres, con una proporción que se cifra entre el 8/1 a 20/1 (mujeres/hombres).
Hasta hace poco se consideraba una enfermedad reumática, porque parecía afectar al sistema músculo-esquelético, sin embargo todo parece indicar que se debe a una alteración del sistema nervioso central.

¿QUÉ SE SIENTE?
  • Dolor; es el síntoma principal y más molesto. Es un tipo de dolor difuso y generalizado que afecta a diferentes partes del cuerpo, "me duele todo". 
  • Sensación de rigidez en músculos y articulaciones; sobre todo al levantarse por las mañanas. También pueden notarse hormigueos, que afectan de forma difusa sobre todo a las manos. 
  • Cansancio excesivo; se mantiene a lo largo de todo el día y el 90% de las personas con fibromialgia afirman sentirse como si se les hubiera acabado la energía, "como si me hubieran dado una paliza". Esto hace que cualquier esfuerzo por pequeño que sea produzca dolor. La consecuencia es que cada vez se hacen menos esfuerzos y el nivel de tolerancia al ejercicio y casi a cualquier esfuerzo descienda todavía más, convirtiéndose en un bucle (menos tolerancia-menos movimiento-menos tolerancia).
  • Trastornos del sueño; alrededor del 90% de pacientes con fibromialgia tienen un sueño de mala calidad y refieren dificultad para conciliar el sueño y un mal descanso ("me levanto más cansado de lo que me acuesto"). 
¿CAUSAS DE LA FIBROMIALGIA?
No se conoce una causa clara y determinante de esta enfermedad. Existen diferentes estudios y numerosas investigaciones, pero ninguno arroja datos concluyentes para esclarecer el origen concreto de esta enfermedad.
¿Por qué me duele? ¿De dónde viene? ¿Cómo empezó? Muchas preguntas y pocas respuestas que desesperan a personas que, ante todo, sienten dolor.

Aproximadamente un 30% de los pacientes con fibromialgia, presentan trastornos psicológicos relevantes, que precisan un tratamiento prioritario. Como por ejemplo la depresión, caracterizada por sentimientos de infelicidad, abatimiento o culpabilidad (separación matrimonial, problemas con los hijos, pérdida de empleo, estrés, fracaso profesional...). Sin embargo dichas alteraciones no parecen ser la causa de la fibromialgia, sino una consecuencia, o una circunstancia que despierta una anomalía oculta en la capacidad de respuesta al dolor ante determinados estímulos.

En muchas investigaciones para estudios de pacientes con fibromialgia, se han detectado alteraciones en los niveles de algunas sustancias importantes en la regulación del dolor. Concretamente se observa una disminución en los niveles de serotonina (inhibidora del dolor, su función es regular la intensidad con la que se percibe el dolor). Y un incremento en de la sustancia P (productora del dolor) en el líquido cefaloraquídeo.
Estos datos respaldan la explicación de que la fibromialgia consiste en una anomalía en la percepción del dolor, de manera que las personas que la padecen perciben como dolorosos estímulos que habitualmente no lo son.

Por su parte, el especialista Olivier Mundler y su equipo (Servicio Central de Biofísica y Medicina Nuclear en Marsella, Francia), realizaron un estudio con mujeres diagnosticadas de fibromialgia a partir de tomografías computerizadas por emisión de fotón único (SPECT). Estudiaron los efectos que provoca la fibromialgia en las diferentes partes del cerebro ligadas al dolor. Los resultados fueron publicados en "The Journal of Nuclear Medicine".
Los expertos detectaron hiperperfusión (exceso de flujo sanguíneo) en zonas relacionadas con la percepción del dolor y una baja circulación sanguínea (hipoperfusión) en la parte anterior de la corteza temporal izquierda, engranaje fundamental en el mecanismo de control de las emociones.

Quien padece fibromialgia siente su cuerpo dolorido, sus músculos cansados y sus huesos y articulaciones doloridos. Sin embargo, al sistema músculo-esquelético no le pasa nada anormal. ¿Qué ocurre entonces?
(SPECT)
La respuesta está en la percepción errónea que tiene el cerebro de lo que está sucediendo, es decir, una respuesta equivocada del sistema nervioso central. Se puede comparar con las enfermedades autoinmunes, en las que nuestro propio sistema inmunitario (el que nos debe proteger), es el que ataca por error a las células sanas de nuestro cuerpo.

El neurólogo Arturo Goicoechea, explica en el siguiente post (click aquí); "La percepción de enfermedad genera convicción de padecerla. El organismo se siente enfermo y vive como tal, solicitando prestaciones de enfermedad. Un cerebro equivocado, que activa sin justificación el programa de enfermedad, puede resultar más insufrible que la enfermedad real. A la realidad le podemos tomar la medida y plantarle cara, a la apariencia sólo le podemos tomar la medida de lo que nos proyecta como apariencia, quedando la realidad al margen de nuestras acciones".

En esa misma línea, la mayoría de los estudios recientes apuntan a que lo que sucede es una disfunción del procesamiento de la señal dolorosa en el sistema nervioso central. Es como si se amplificase cualquier estímulo en el cerebro de las personas que la padecen. De ahí que esta patología se encuadre dentro de lo que ahora se denominan síndromes de sensibilización central, donde también entrarían cuadros como el síndrome de fatiga crónica.

DIAGNÓSTICO
La falta de pruebas radiológicas o análisis clínicos la convierten en una enfermedad de difícil diagnóstico. El coordinador del Comité para el Estudio de la Fibromialgia de la SEN, José María Gómez Argüelles, reconocía en una entrevista; "sigue siendo complicado diagnosticar la fibromialgia ya que que no existe ninguna prueba de laboratorio o radiológica para esta enfermedad", y añade; "existe aún mucho desconocimiento de esta patología y muchos síntomas son comunes a otras enfermedades".

Podemos decir que el diagnóstico se realiza a partir de la clínica del paciente (puntos dolorosos) y por exclusión de otras patologías con síntomas semejantes. Los análisis de sangre, biopsias musculares y demás pruebas de imagen no aportan nada claro al diagnóstico. Se realizan como exclusión, para descartar otras enfermedades, por ejemplo de tipo reumático, que pueden cursar con síntomas parecidos.

TRATAMIENTO
Actualmente no existe ninguna técnica ni medicación convencional que consiga acceder al cerebro y hacerle entender que está equivocado, que al cuerpo que él dirige no le pasa nada, por lo tanto es vital que uno mismo agarre bien fuerte las riendas de su caso y lo aborde de forma individualizada.
Cada persona y cada "cerebro equivocado" es un mundo. No hay una pauta fija a seguir.
Mucho cuidado con aquellos que vendan medidas milagrosas, no las hay. Desgraciadamente, hay mucha gente que se aprovecha de la desesperación de las personas para "vender humo" y beneficiarse económicamente a costa de su desconocimiento.

Lo más importante antes de nada es una correcta explicación de la enfermedad al paciente y a su círculo cercano. Explicar de la forma más clara posible lo que está ocurriendo.
Colocar la etiqueta y poner encima del paciente la losa de "enfermedad rara e incurable", aparte de ser falso es un error. Debemos entender y hacerles entender que su dolor es real, que no es lo mismo daño que dolor, y que no hay relación entre lo uno y lo otro. El dolor, o la sensación que su cerebro tiene del dolor es algo más complejo, donde intervienen muchos otros factores.

Una vez entendido lo primero, se trata después de REPROGRAMAR el cerebro, hacerle entender que el cuerpo está sano, y él irracionalmente equivocado.
Como explica, el compañero Raúl Ferrer en el siguiente post de su blog (click aquí); el cerebro está en continuo cambio y modificación (plasticidad cerebral), y las conductas y hábitos aprendidos que desencadenan el dolor se pueden "desaprender" y cambiar por otros positivos.
La salida al final del túnel será mucho más fácil con voluntad y colaboración.

CONSEJOS
Durante este proceso de "reprogramación", hay varias medidas que pueden ayudarte a sentirte mejor, consejos básicos y muy generales, extensibles también a cualquier persona que no padezca esta enfermedad.

Se recomienda practicar ejercicio físico aeróbico de forma regular. El ejercicio es la principal fuente de producción natural de endorfinas de nuestro cuerpo, sustancia que genera sensación de bienestar y disminuye el dolor. (Click aquí). Mantener y potenciar los hobbies ayudará a desconectar y liberar la mente de pensamientos negativos.
Llevar una vida saludable y mantener una dieta sana y equilibrada.

Procurar un cambio de mentalidad tanto en quien padece la enfermedad, como en los que le rodean, abandonar los pensamientos negativos y derrotistas y mantener una actitud positiva ante aspectos cotidianos de la vida. Buscar un ambiente familiar relajado y libre de exigencias constantes. Hay que ser realista y marcarse objetivos que se puedan cumplir e intentar no dar a los pequeños problemas más importancia de la que tienen.Valorar siempre los logros y no desanimarse por lo que no se pueda conseguir.

Se calcula que el 93% de los pacientes con fibromialgia padecen trastornos del sueño, por lo que también es importante procurar establecer las mejores condiciones para un sueño reparador y un buen descanso (atención al colchón, almohada, luces, ruidos, temperatura de la habitación).

Os recomiendo que veáis el siguiente vídeo (click aquí) que muestra un interesante abordaje para el tratamiento del dolor crónico.


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