jueves, 30 de agosto de 2012

EL HIELO; UN GRAN ALIADO


La fisioterapia dispone de un amplio abanico de técnicas terapéuticas entre las que se encuentra la crioterapia. A pesar de ser una herramienta básica en el tratamiento y prevención de lesiones, a día de hoy existe un gran debate entre los profesionales de la salud sobre su eficacia, efectos fisiológicos y terapéuticos y sobre todo en lo que a indicaciones de aplicación se refiere.

Si nos basamos en la propia etimología de la palabra, crioterapia significa "frio curativo" o "terapia mediante el frio". Es decir, la crioterapia es una técnica de fisioterapia basada en la aplicación del frio sobre el organismo con fines terapéuticos. Sin embargo, son los efectos de esta técnica lo que genera mayor controversia, especialmente su aplicación durante la fase aguda de un proceso lesional. ¿Y por qué especialmente en esta primera fase?

INFLAMACIÓN VS CRIOTERAPIA
Ante cualquier proceso lesional o traumático, nuestro organismo reacciona provocando una inflamación en la zona afectada. Contrario a la creencia popular de que la inflamación es algo negativo contra lo que debemos luchar y eliminar a toda costa, lo cierto es que la inflamación es un  proceso fisiológico de curación del propio cuerpo, esencial y necesario para la protección de los tejidos sanos y reparación de los tejidos lesionados.
Al producirse una lesión, nuestro organismo desencadena una serie de reacciones fisiológicas con el fin de evitar o minimizar los daños; la inflamación aguda. Inmediatamente se produce en la zona afectada una vasodilatación (aumento del calibre de los vasos sanguíneos), lo que genera un aumento considerable del flujo sanguíneo, que a su vez provoca un aumento de la temperatura y rubor en la zona lesionada.

Brevemente, como todos sabemos la sangre transporta una gran cantidad de células entre las que se encuentran los leucocitos (encargados de la respuesta inmunitaria) y las plaquetas (involucradas en la coagulación de la sangre y detención de la hemorragia). Durante un proceso inflamatorio, al producirse una vasodilatación también llegan obviamente más cantidad de estas células y otras sustancias que participan en el proceso. Por eso cualquier proceso inflamatorio tras una lesión es imprescindible para defender al organismo y favorecer la regeneración del tejido normal. De hecho, en muchas técnicas de fisioterapia lo que buscamos es aumentar y potenciar dicha inflamación con el fin de regenerar el tejido y mejorar su calidad.

Sin embargo, uno de los efectos que provoca la crioterapia es la vasoconstricción o estrechamiento de los vasos sanguíneos, lo que se traduce en una disminución del flujo sanguíneo, es decir, todo lo contrario que se consigue con la inflamación. Puede parecer entonces que el uso de la crioterapia sea incoherente en este caso y de hecho es el principal argumento de aquellos que se oponen a su uso en la fase aguda de una lesión, atribuyendo a la crioterapia un carácter antiinflamatorio. No les falta parte de razón, pero lo cierto es que no existe ninguna evidencia que demuestre que la crioterapia DETIENE la inflamación, solo tiene capacidad para ATENUAR el proceso. Es cierto que disminuye el flujo de sangre en un primer momento, pero también gracias al estrechamiento aumenta la presión con la que llega la sangre y además posteriormente se produce un efecto rebote que conlleva una vasodilatación.

Por lo tanto diremos que la crioterapia modula la inflamación y esta modulación es interpretada por muchos estudios como algo positivo, puesto que impide la destrucción masiva del tejido por parte de los leucocitos. De hecho, en medicina se estudia que "el fármaco ideal" es aquel que aumenta los efectos saludables de la inflamación pero controlando sus secuelas perjudiciales. Por eso, en mi opinión, la crioterapia en la fase aguda está indicada en lo que al "debate inflamación" se refiere. ¿Qué pensáis vosotros?

EFECTOS TERAPÉUTICOS
  • Disminuye el dolor
Provoca un efecto analgésico que produce una sedación local, disminuyendo la sensibilidad y la percepción del dolor, pudiendo llegar a un efecto anestésico. Disminuye el umbral doloroso por bloqueo de la conducción de los impulsos nerviosos por inhibición de las terminaciones nerviosas. Se conoce con el nombre de termoanalgesia. A nivel de rehabilitación este componente es de grandísima ayuda, ya que nos permite una movilización precoz de la extremidad sin dolor.
  • Reduce el edema
Importante no confundir edema con inflamación. Un edema es la acumulación anormal de líquido en el espacio tisular, es decir, en el espacio intercelular o también llamado intersticial. El frio ayuda a la reabsorción del líquido. Al reducir el edema conseguiremos una mayor movilidad, menos dolor, menos fibrosis y menos riesgo de sufrir un síndrome compartimental.
  • Reduce la inhibición muscular refleja
El frio reduce la inhibición refleja provocada por el dolor, produce una acción miorrelajante que disminuye el tono y la espasticidad muscular. Rompe el ciclo dolor-espasmo-dolor. Lo cual normaliza la función muscular de manera más rápida.
  • Atenúa el proceso inflamatorio
No detiene la inflamación (nos interesa que haya inflamación), lo que hace es moderar sus efectos, como he explicado anteriormente.
  • Reduce el matabolismo celular
El frio disminuye la demanda de oxígeno y gracias a ello evitamos o reducimos la lesión hipóxica secundaria, es decir, la propagación de la lesión hacia las células que quedan sanas. Se puede producir de dos formas:
  • Lesión enzimática secundaria: los lisosomas de las células dañadas liberan unas enzimas cuyo objetivo es digerir los restos celulares, pero con ello, pueden destruir también la membrana de las células sanas.
  • Lesión hipóxica secundaria: es un desajuste metabólico producido por un déficit de oxígeno. Surge una acidosis celular que provoca la rotura de la membrana, de ella se liberan enzimas lisosomales y de esta forma, nuevos residuos se agregan al hematoma que junto a la falta de O2 provocan más daño.
* Todos los efectos persiguen un mismo fin; fomentar la movilización temprana y la recuperación de la función.

COMPOSICIÓN DE LOS TEJIDOS
A pesar de existir una opinión más o menos uniforme en lo que a efectos generales se refiere, no ocurre lo mismo si tenemos en cuenta las particularidades de cada tejido. Algunos fisioterapeutas defienden que la efectividad de la crioterapia depende del tipo de tejido que se trate y en particular de la vascularización del mismo. Lo cierto es que los tejidos poco vascularizados como los tendones y ligamentos tienen menor capacidad de regeneración que aquellos más vascularizados como el tejido muscular (músculos). De esta forma, si aplicamos frio en los tejidos con poca vascularización reducimos su metabolismo y añadimos un plus de dificultad a la regeneración tisular.

No cabe duda de que no les falta razón, sin embargo, en mi opinión, en estos casos, la aplicación de crioterapia ganaría en el cómputo global puesto que hay que valorar otros aspectos antes mencionados como la disminución del dolor, el edema, el espasmo muscular y la lesión hipóxica secundaria. Gracias a ello conseguiremos una movilización temprana sin dolor, indispensable para la correcta regeneración del colágeno (composición básica de tendones y ligamentos) y eso es una prioridad.

MODALIDADES TERAPÉUTICAS
Las diferentes modalidades de aplicación son un tema muy extenso por la infinidad de técnicas que existen. Brevemente citaré las más utilizadas en el ámbito de la fisioterapia:
  • Aplicación de hielo sobre la zona a tratar de forma "estática". Colocar siempre una toalla, papel o paño entre la piel y el hielo para evitar quemaduras. 
  • Criomasaje: combinación de técnicas de masaje aplicadas con hielo.
  • Criocinética: combinación del hielo con movilizaciones y ejercicio activo.
  • Crioestiramiento: estiramientos musculares combinados con hielo.

MODOS Y TÉCNICAS DE APLICACIÓN
Se debe tener mucho cuidado con los tiempos de aplicación. Menos tiempo del indicado producirá poco o ningún efecto, mientras que un exceso, dependiendo de la técnica puede provocar además de quemaduras, un efecto rebote en el organismo por exceso de frio y provocará los efectos contrarios a los que queremos conseguir. Existen multitud de modos de aplicación, estas son algunas:

Contacto: existen diversas formas de aplicación. Mediante bolsas de hielo natural (hielo picado), mediante "cold packs" o compresas químicas formadas por nitrato amónico y agua que al golpear la bolsa, ambas sustancias se fusionan y generan un frio instantáneo de 0ºC.

Conducción: mediante inmersión en baños de agua fría con hielo, pueden ser totales, sumergiendo todo el cuerpo o parciales, introduciendo solo la parte lesionada durante unos 10-15 min, en función de la sensibilidad de cada persona. Aplicaciones intermitentes.

Evaporación: utilización de aerosoles que contienen gases como el metano, el cloruro de etilo o el fluoruro de metilo. También se utiliza el nitrógeno líquido, su aplicación es breve, rápida y dinámica.

CONTRAINDICACIONES
Antes de utilizar la crioterapia como parte del tratamiento, consulte con su médico y fisioterapeuta. No se debe utilizar la técnica como medida terapéutica en los siguientes casos: enfermedades cardiacas y problemas vasculares, diabetes, alteraciones sensoriales, síndrome de Raynaud, urticaria, alergia o hipersensibilidad al frio y enfermedades renales o viscerales.

NO EXCESO DE HIELO
El tiempo de aplicación del hielo no superará nunca los 20 minutos cada 2-3 horas. Siempre protegido con una toalla entre el hielo y la piel. 
Varios estudios han descrito daño neurológico tras la aplicación de hielo de forma continuada (más de 20 minutos), con pérdida temporal de la función motora y sensitiva. Si el hielo se retira a tiempo se puede recuperar, pero sino puede causar daños importantes.
Cuánto más superficial sea el nervio y más tiempo se aplique el hielo, mayor probabilidad de daño neurológico existe.


Por lo tanto, hielo si, pero como todo en esta vida, con cabeza por favor.


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