martes, 22 de enero de 2013

EL MITO DEL 10% DEL CEREBRO


Algunos dicen de él que es la "máquina perfecta", no sólo por su precisión sino por su capacidad de cambio y desarrollo a lo largo de millones de años, a través de la selección natural. Lo cierto es que el cerebro es el órgano más complejo del cuerpo humano. Aunque las cifras no son exactas y varían dependiendo de cada persona, se estima que el cerebro contiene unas 100 mil millones de neuronas. Cada una de las cuales se interconecta con otras a través de conexiones llamadas sinapsis, que van de varios centenares a más de 20.000, formando una red estructural que es unas 100 veces más compleja que toda la red telefónica mundial. 

El cerebro es el órgano responsable del sistema nervioso central y el centro de control tanto de actividades voluntarias como de actividades involuntarias. También es responsable de la complejidad del pensamiento, de la memoria, de las emociones y del lenguaje. Además es un voraz consumidor de energía, ya que recibe el 20% del total (oxígeno y glucosa), aunque su volumen sólo representa el 3% del cuerpo.
Tiene sentido evolutivo todo este esfuerzo para que luego sólo utilicemos un 10% de todo el potencial de nuestro cerebro? No. Como han demostrado, desde hace tiempo, personas que sí parece utilizar el 100% del suyo.

Para los que no sepáis por donde van los tiros; "el mito del 10% del cerebro" es una creencia popular increíblemente extendida, que afirma que la mayoría o todos los seres humanos utilizamos solamente el 10% de nuestro cerebro. 

¿CÓMO NACE EL MITO?
Este mito es la falsa creencia sobre el cerebro más extendida que existe y goza de una gran aceptación popular, a pesar de que la comunidad científica lleva años desmontando este mito. Hoy en día se sabe que la totalidad del cerebro es necesaria para un funcionamiento normal. Es decir, utilizamos el 100% de nuestro cerebro para realizar cualquier actividad.

Es probable que el mito haya surgido de una mala comprensión o interpretación de las investigaciones neurológicas llevadas a cabo a finales del siglo XIX y principios del XX, en las cuales los investigadores descubrieron que sólo el 10% de las neuronas del cerebro están "encendidas" a la vez en un momento determinado, (estudios posteriores difieren en ese punto).
En EE.UU, esta aseveración apareció por primera vez en los escritos de Dale Carneige, autor de libros de autoayuda. Carneige citó mal un pasaje del psicólogo Williams James, quien en realidad había afirmado en 1908 que: "Sólo aprovechamos una pequeña parte de nuestros recursos mentales y físicos" (tomado de "The Energies of Men").
También se ha asociado el origen del mito a Albert Einstein, quien supuestamente lo utilizó para explicar su imponente intelecto cósmico, o bien se hizo una mala interpretación de sus palabras.

Sea como fuere, lo cierto es que esta idea errónea se ha ido extendiendo y difundiendo a lo largo de los años, incluso respaldada durante mucho tiempo por algunos miembros de la comunidad científica. Sin embargo, aunque algunas capacidades cognitivas como la memoria, la atención, la velocidad de procesamiento, las habilidades perceptivas o el lenguaje entre otras, pueden ser mejoradas con un entrenamiento adecuado, la idea de que grandes áreas del cerebro permanecen inutilizadas no tiene ningún fundamento lógico. Precisamente una de las razones por la cual, los neurocirujanos tienen que elaborar un detallado mapa cerebral, antes de trabajar sobre el tejido nervioso, es para asegurarse de no dañar ningún área, porque todas son esenciales y todas son utilizadas en nuestro día a día.

J. Goebbels, íntimo de Hitler, amaba la frase; "Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad". Pues algo parecido debe suceder con este mito, tan ridículo e inverosímil como instaurado está en nuestra sociedad actual. A pesar de que siga habiendo muchas incógnitas acerca del funcionamiento del cerebro, hoy en día se sabe que todas y cada una de las partes del mismo tienen una función determinada

DEFENSORES DEL MITO
A lo largo de muchísimos años, este gran mito ha sido transmitido de generación en generación, a veces de manera involuntaria por individuos que simplemente lo habían escuchado y otras veces de forma deliberada por aquellos que podían obtener beneficios y veían en él un gran negocio.
Cuando hablo de estos últimos me refiero a algunos partidarios de los fenómenos paranormales, que propagaron esta creencia para justificar los poderes psíquicos y afirmar que, mediante un entrenamiento apropiado, el 90% del cerebro "inutilizado", serviría para llevar a cabo toda suerte de poderes mentales.

Lo cierto es que la idea del "cerebro infrautilizado"a se usó y se usa asíduamente en círculos "espirituales", como método para explicar dónde se ubican ciertos poderes mentales (telequinesis, telepatía, teletransportación, percepción extrasensorial...).
Una gran idea, utilizar una mentira extendida a lo largo de los años y respaldada durante mucho tiempo por algunos científicos, para intentar justificar sus trucos de magia y poder lucrarse a costa de la ingenuidad y creencias de muchas personas.

Puede parecer una idea seductora; sólo utilizamos el 10% de nuestro potencial cerebral y eso significa que todavía tenemos mucho por mejorar y podremos despertar habilidades mentales fantásticas hasta ahora dormidas, que nos harán ser infinitamente mejores, mucho más listos, poderosos...y mucho más guapos. Pero no, volvamos al mundo real. La realidad es que utilizamos el 100% de nuestro cerebro y no hay ni un solo rincón en esa maravillosa estructura que esté dormido, esperando a que venga algún "iluminado"de estos a despertarla

DESMONTAMOS EL MITO
Numerosos tipos de imágenes cerebrales muestran que no hay áreas inactivas en el cerebro.
"El mito del 10% es tan malo que es casi risible", dice el neurólogo Barry Gordon, de la Universidad John Hopkins School of Medicine, en Baltimore. "La verdad es que se utilizan prácticamente todas las partes del cerebro, y que la mayor parte del mismo está activo casi todo el tiempo", añade Gordon.  
Los investigadores afirman que las funciones cerebrales se encuentran localizadas en zonas diferentes y específicas del cerebro y todas realizan múltiples tareas

Incluso durante el sueño, el cerebro permanece activo. Cuando el resto del cuerpo disminuye su actividad alcanzando mínimos durante el sueño, el cerebro aumenta su actividad, siendo incluso mayor en ocasiones que cuando estamos despiertos. Eso si, la actividad en vigía y en sueño tiene lugar en zonas distintas del cerebro. En esta misma línea, John Henley, neurólogo de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, afirma que; "incluso en el sueño, áreas como la corteza frontal, que controla cosas como el pensamiento de alto nivel y la conciencia de uno mismo, o las áreas somatosensoriales, que ayudan a la gente a percibir su entorno, permanecen activas".

Pongamos un ejemplo; el simple hecho de servir café por la mañana:
Caminar hacia la cafetera y verter la bebida en la taza, implica que los lóbulos frontal, occipital y parietal, corteza motora y sensorial, ganglios basales y cerebelo permanezcan activos. Una tormenta eléctrica de actividad neuronal se produce a través de casi todo el cerebro en el lapso de tiempo de unos pocos segundos.

El neurocientífico Barry Beyerstein establece varios tipos de pruebas que desmienten el mito:
  • Estudios sobre el daño cerebral: Si el 90% del cerebro no se utiliza, entonces cuando se lesionan ciertas áreas como en el caso de un TCE, un ictus o un infarto cerebral, no deberían afectar al rendimiento del resto del cuerpo. En cambio, no hay ningún área del cerebro que pueda ser dañada sin que se pierda alguna habilidad. Incluso los daños en las áreas más pequeñas pueden conllevar consecuencias graves.
  • Evolución: El cerebro necesita un enorme gasto energético en comparación con el resto del cuerpo. Si el 90% del mismo no fuese necesario, los humanos con el cerebro más pequeño tendrían grandes ventajas para sobrevivir, ya que sus cerebros serían mas eficientes. Así que el proceso de selección natural debería haber eliminado los cerebros ineficientes.
  • Imágenes cerebrales: Tecnologías como la tomografía por emisión de positrones y la imagen por resonancia magnética funcional, permiten monitorizar la actividad cerebral de personas vivas. Estas técnicas han revelado que, incluso mientras dormimos, todas las partes del cerebro presentan algún nivel de actividad. Sólo cuando el cerebro sufre un daño grave, aparecen "silenciadas" algunas áreas.
  • Localización de función: El cerebro tiene regiones distintas para los diferentes tipos de procesamiento de la información. Varias décadas de investigación han permitido mapear las funciones de las áreas del cerebro y no se ha encontrado absolutamente ningún área que no tenga alguna función.
  • Enfermedades neuronales: Las células del cerebro que no se utilizan deberían degenerarse. Por lo tanto, si el 90% del cerebro permaneciera inactivo, las autopsias de cerebros adultos tendrían que revelar una degeneración a grandísima escala. 
CONCLUSIÓN
Sabemos que el ser humano siempre usa todo el potencial de su cerebro. La única forma de que no suceda es que exista daño cerebral y aún en estos casos se observa que otras partes del cerebro intentan adaptarse para asumir las funciones del tejido cerebral dañado, gracias a la plasticidad cerebral; neuroplasticidad (capacidad para crear nuevas conexiones entre neuronas).



4 comentarios:

  1. Sé que a los humanos no nos da para mucho el cerebro, o por lo menos a algunos xD, pero siempre me ha parecido una exageración eso del 10%. Gracias por aclarar las dudas!

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    1. Exacto, una exageración que no tiene ningún sentido lógico. Otra cosa es el nivel de inteligencia, pero independientemente de hasta donde llegue cada uno, en todos los casos se utiliza el 100% del cerebro.

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  2. Nunca entendí como se estimaba ese supuesto 10%... Incluso oí hablar de un 3%!!! De todas formas, que casi todo el mundo se trague argumentos indemostrables como este, es un argumento a favor de que en realidad usamos bien poco nuestra inteligencia.

    Bromas aparte, el misterio de la consciencia como ente integrador de múltiples imputs, procesamiento paralelo y elección de respuestas en función cálculo de probablidades y condicionamientos o bloqueos emocionales, sigue siendo la gran cuestión de nuestra existencia, en mi opinión.

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  3. Abundando en lo que dices, la fusión interneuronal a nivel tomográfico también constituye un paradigma ontogénico que, desde mi punto de vista, no quita validez al axioma principal. También ésta es una cuestión creo que indubitable.

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