domingo, 2 de junio de 2013

MITOS Y LEYENDAS

Hace un par de días leí un artículo que hablaba sobre algunos mitos relacionados con la salud y la alimentación. Me pareció sorprendente lo tremendamente arraigados que están algunos de ellos en nuestra sociedad actual. Aquí va una pequeña recopilación de ellos.
  • "El pelo y las uñas siguen creciendo después de morir"
¿Cuántas veces habéis oído comentarios parecidos? Lo cierto es que suele ser un tema bastante recurrente en el mundo del cine y la literatura fantástica, pero la verdad es que no tiene nada de cierto.
El pelo y las uñas NO siguen creciendo después de la muerte.
Para que el pelo y las uñas crezcan, se necesitan nutrientes y oxígeno, cuyo aporte dejar de llegar al morir el organismo. Además es necesaria una compleja regulación hormonal que obviamente no persiste después de morir.
La explicación está en el proceso de deshidratación que sufre el organismo al producirse el fallecimiento, provocando la retracción de los tejidos (recordemos que el 70% de la composición de los tejidos es agua). Cuando el cuerpo se deshidrata, la piel se "encoge" y se "retrae", dejando a la vista más cantidad de pelo o de uña que antes.
En resumen, las uñas y el pelo no crecen después de la muerte, es el resto lo que se encoge.
  • "Leer con poca luz hace daño a los ojos"
Leer con poca luz no afecta ni perjudica a la vista. Lo que produce es fatiga visual, porque los ojos tienen que esforzarse más para visualizar las letras y se cansan antes. Sin embargo, los efectos de este cansancio visual desaparecen cuando los ojos se encuentren en un entorno con luz suficiente. No se produce ningún daño permanente en la vista por leer con poca luz.
Algo parecido ocurre con el mito de que ver la tele o estar con el ordenador a oscuras perjudica la vista. Falso, la pupila se adapta a esas condiciones; se dilata para permitir una mayor entrada de luz. Lo que notaremos es lo mismo que al leer, mayor fatiga visual, pero no provocará ningún daño permanente. Dicho esto; ¿Es mejor leer con buena luz? Obviamente, nuestros ojos se cansarán menos.
  • "No te tragues el chicle que se te pega a las tripas"
Muchas madres se estarán escuchando regañando a sus hijos ahora mismo. Sin embargo, en favor de los niños hay que aclarar que es imposible que ningún chicle se pueda adherir o pegar al estómago ni a ninguna otra parte del aparato digestivo, dadas las características del mismo.
Lo único que puede pasar es que nuestro cuerpo tarde más en expulsarlo que otro alimento, ya que dada la composición de los chicles, los jugos gástricos no son capaces de degradarlos y tampoco son absorbidos por nuestro organismo como otros nutrientes. Pero saldrá por el mismo sitio que el resto.
  • "Comer zanahorias mejora la vista"
Este mito se remonta a la Segunda Guerra Mundial, cuando los ingleses querían ocultar que habían desarrollado un avanzado sistema para derribar a los bombarderos alemanes. Para no desvelar su secreto, dijeron que la gran agudeza visual nocturna de sus pilotos se debía a la gran cantidad de zanahorias que comían.
Hoy se sabe que, en realidad, el déficit de vitamina A (presente en las zanahorias y otros alimentos) puede provocar problemas de visión. Es decir, comer mucha zanahoria no hará que te mejore la vista, sino que la falta de ella puede generar problemas, que no es lo mismo.
  • "Hay que beber 8 vasos de agua al día"
Puede que sea uno de los mitos más extendidos y que más de moda está en lo que a salud se refiere.
Por supuesto que es recomendable mantener una buena hidratación y beber agua, pero la cantidad dependerá de cada persona, de su edad, de la actividad que realice, de sus hábitos de alimentación...etc. Cada persona tiene una composición física y metabólica diferente, por lo que no se puede establecer una pauta fija para todos.
No debemos olvidar que muchos alimentos y bebidas que consumimos a lo largo del día, contienen una gran cantidad de agua, como algunas frutas y verduras. Tampoco podemos dejar fuera de "la cuenta" el café, el té o los zumos que tomamos.

Es decir, dentro de esos 2 litros diarios de agua recomendados (no hay ninguna evidencia de que esa sea la cantidad necesaria), no sólo cuentan los vasos de agua pura que tomamos, sino también la que ingerimos cuando comemos determinados alimentos y otras bebidas. Además, si no padeces ninguna alteración y tu organismo funciona correctamente, no te preocupes, él te avisará cuando necesites hidratarte, para eso sirve la sensación de sed.
  • "Rasurar el pelo hace que crezca más rápido y más grueso"
Ahora que se acerca el verano, no podíamos olvidar este mito.
Desde 1928 se comprobó en un estudio, que rasurarse no altera el crecimiento del cabello. Cortar el pelo afecta a la parte muerta del mismo, no a la viva, que está por debajo de la piel, por ello es imposible que afeitarlo cambie en algo su crecimiento. Si este mito fuese cierto, sería el "crecepelo" milagroso más barato del mercado.

Seguro que estás recordando aquella vez que te depilaste con cuchilla y a los tres días tenías unos pelos que parecían alambres. Todo se trata de un efecto óptico. Los pelos son más finos a medida que nos acercamos a la punta, por ellos al seccionarlos por una parte intermedia, ésta se ve más gruesa, pero no es que el pelo haya crecido más duro.
Siguiendo con el "depilado", otra creencia popular es que al arrancar los pelos desde la raíz con cero o con máquina), retrasamos su crecimiento. No es que sea falso, pero es inexacto. El vello crecerá igual de rápido que si hubiera sido afeitado, lo que ocurre es que al arrancarlo, tardará más en alcanzar la superficie.
  • "Los humanos sólo utilizamos el 10% de nuestro cerebro"
A este gran mito le dediqué hace un tiempo un post en el blog (click aquí).
Para resumirlo, es totalmente falso que sólo utilicemos el 10% de nuestro cerebro. Numerosos estudios con imágenes cerebrales muestran que no hay áreas inactivas en él. Todas las funciones cerebrales se encuentran localizadas en zonas diferentes y específicas del cerebro y todas realizan múltiples tareas.
Otra cosa es que se puedan mejorar (si se trabajan) algunas capacidades cerebrales como la memoria.
  • "Bebe el zumo rápido que se le van las vitaminas"
Otro mito dedicado con cariño a todas las madres y abuelas. ¿Cuál es ese misterioso lugar al que se van las vitaminas?
Las vitaminas no se evaporan, ni se esfuman por arte de magia. Sin embargo, lo que ocurre es que se degradan, mediante el proceso de oxidación al entrar en contacto con el aire. Irse no se van, pero se "estropean", de manera que el cuerpo no puede aprovecharlas.
No todas las vitaminas se degradan por igual. En concreto, la vitamina C, presente de forma especial en los cítricos, es una de las que se oxida con más rapidez.
También es cierto que cuanto menos contacto con el oxígeno y la luz solar tenga ese compuesto, menor será la oxidación. Es decir, si hacemos un zumo y lo envasamos al vacío en la nevera, conservará casi toda la vitamina C.
  • "Comer de noche engorda más"
Falso. Lo que ocurre es que la actividad física que realizamos por la noche, suele ser menor que durante el resto del día y cuesta más eliminar las calorías que se ingieren a partir de ciertas horas. Por supuesto que es más recomendable una cena ligera. Sin embargo, lo que importa a la hora de engordar o no, es el "cómputo global" de calorías ingeridas vs calorías gastadas a lo largo de TODO el día. Es decir, se trata de quemar más calorías de las que se consumen, así de simple.
Lo que no se puede pensar es; no hago ejercicio y consumo más calorías de las que gasto, pero como no ceno, no voy a engordar. Hay que preocuparse más por moverse y no tanto por la hora a la que cenes.
Rachel Vreeman y Aaron Carroll, investigadores de la Universidad de Indiana, realizaron un estudio sobre hábitos alimenticios con 25.000 personas. La conclusión fue que no encontraron relación entre comer de noche y subir de peso. Y afirmaron; "la obesidad aparece cuando se consumen más calorías de las que se gastan, sin importar el horario en el que se consuman".
  • "Hace unos años me dijeron que tenía Reuma"
Hace unos meses también hablé en un post sobre este mito tan extendido en nuestra sociedad (click aquí)El reuma no existe. Ningún médico puede decirte que tienes reuma porque no es ninguna enfermedad. 
Lo que existen son más de 300 enfermedades reumáticas, como pueden ser la artrosis, la osteoporosis, la artritis juvenil o el lupus entre otras.
Decir "tengo reuma", sería como decir "tengo digestivo" para referirte a cualquier enfermedad del aparato digestivo, o "tengo cardio" para las patologías del aparato cardiovascular.
  • "Es peligroso despertar a un sonámbulo"
No te asustes si convives con una persona sonámbula y se levanta por las noches, en ningún caso existe riesgo de provocarle un ataque al corazón o sufra un daño cerebral si se despierta
Las personas sonámbulas desarrollan actividades motoras automáticas sencillas o complejas (pueden salir de la cama, caminar, salir de casa e incluso hablar), mientras permanecen inconscientes. Aunque se tengan los ojos abiertos, no ven como cuando están despiertos. Los sonámbulos suelen volver a al cama por iniciativa propia y a la mañana siguiente no recuerdan nada de lo ocurrido.

Suele ser difícil despertar a un sonámbulo, aunque en contra de lo que se cree comúnmente, no resulta peligroso. Se recomienda no hacerlo simplemente para no confundir ni asustar al propio afectado, pero nada más. Es más común en niños o adolescentes y no existe una causa ni tratamiento específico.
También se cree, erróneamente, que el sonámbulo está reconvirtiendo los movimientos o acciones que ejecuta mientras está soñando. Pero la realidad es que el sonambulismo se presenta durante las fase 3 o 4 de sueño (sueño lento o sueño de ondas lentas), en la que aún no se está soñando. Los sueños o imágenes oníricas aparecen durante la fase de movimientos oculares rápidos (fase REM).


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